¿Definiríamos un bosque
en términos de estructura rígida y resistente al
viento, o a sus árboles como organismos con potencial suficiente
como para mantenerse erguidos?.
Por tanto, mejor que dar una definición
que seguramente resultará poco adecuada o incompleta, será
más pertinente proceder a enumerar las propiedades y características
del singularísimo edificio arrecifal de Santa Pola.
Este conjunto, al que en términos
geológicos se le atribuye una edad messiniense, es
único en Europa.